Colegio Universitario Central - UNCuyo http://cuc.uncuyo.edu.ar/ Colegio Universitario Central, Universidad Nacional de Cuyo, carreras, estudios e investigación. Egresada de "oro" en el patinaje artístico http://cuc.uncuyo.edu.ar/egresada-de-oro-en-el-patinaje-artistico Candela Fornari, que salió del CUC en 2015, obtuvo el primer lugar en la modalidad libre. ¡Felicitamos a nuestra ex estudiante por el logro obtenido! Mon, 11 Jun 2018 09:04:44 -0300 http://cuc.uncuyo.edu.ar/egresada-de-oro-en-el-patinaje-artistico 2018-06-11 09:04:44 http://cuc.uncuyo.edu.ar/cache/candela_424_750_c.jpg EGRESADOS egresados59

Egresada de "oro" en el patinaje artístico

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La semana del 18 al 27 de mayo se realizó en la ciudad de San Juan en el estadio Aldo Cantoni, el campeonato Nacional de patín artístico, de la divisional B, con más de un millar de deportistas de todo el país. En ella participó Candela Fornari, egresada 2015 del Colegio Universitario Central, quien se quedó con el oro en la modalidad libre. 

La federación mendocina de patín (FEMPA) conformo su seleccionado con más de 50 patinadores, obteniendo una brillante actuación. Bajo la dirigencia del presidente de la FEMPA, José Luis Carletti, y con la participación de un prestigioso cuerpo de técnicos. 

Como se dijo, una de las patinadoras destacadas fue Candela Fornari en la categoria promocional B senior quien obtuvo el primer puesto en la modalidad libre, dejando a Mendoza en lo mas alto.

Su tecnico Marcelo Narváez nos contó que: "estamos muy contentos con los resultados obtenidos por nuestros deportistas. Llevamos mas de 7 meses trabajando en equipo y los resultados están a la vista”. Además, el referente del equipo mendocino comentó que el logro es gracias al compromiso de los deportistas, jueces, dirigentes y técnicos de la FEMPA ."Seguiremos trabajando duro para enfrentar los torneos próximos", aseguró. 

En voz de la protagonista

Candela contó que está sumamente agradecida con el triunfo ya que no hubiera sido posible sin el apoyo de sus padres, que la "bancan" siempre y de su técnico.

"Es algo que vengo buscando hace tiempo, es una satisfacción muy grande haber podido llegar a lo mas alto.  Yo creo que toda persona que hace un deporte entiende esta pasion única por la que te esmerás día a día para llegar al objetivo. Yo hago patin desde chica y mi paso por el CUC me permitioóseguir con este deporte que amo. Hay que ponerle mucha garra a lo que haces, ser constante y los resultados hablaran por si solos", detalló emocionada.

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"Es un día para replantearse esquemas de vida normalizados para poder desnaturalizarlos" http://cuc.uncuyo.edu.ar/es-un-dia-para-replantearse-esquemas-de-vida-normalizados-para-poder-desnaturalizarlos Julia Bulos, egresada 2017, participó de la convocatoria del CUC en conmemoración del día internacional de la mujer trabajadora. La frase busca poner un ojo crítico sobre hechos cotidianos que se han naturalizado como prácticas sociales. Thu, 08 Mar 2018 08:00:26 -0300 http://cuc.uncuyo.edu.ar/es-un-dia-para-replantearse-esquemas-de-vida-normalizados-para-poder-desnaturalizarlos 2018-03-08 08:00:26 http://cuc.uncuyo.edu.ar/cache/1914587511786975422771506014692584287196884n_424_750_c.jpg EGRESADOS egresados59

"Es un día para replantearse esquemas de vida normalizados para poder desnaturalizarlos"

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Por tercer año consecutivo, el Colegio Universitario Central convocó a ex estudiantes para conmemorar el día Internacional Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

A continuación compartimos un texto elaborado por la estudiante de Comunicación Social Julia Bulos, que egresó en 2017 de nuestra institución. Una vez finalizada la lectura de la columna de opinión que sigue invitamos, además, a hacer clic aquí para acceder al texto elaborado por la licenciada en Ciencia Política María Eugenia González, egresada 20001, en relación a esta fecha. 

Desnaturalizar esquemas de vida

Difícil de explicar lo que genera este movimiento. Fácil notar como nos transforma (desde adentro hacia afuera) a tantas y tantos de nosotros. Complicado querer cambiar si no es por iniciativa propia. Sencillo hacerlo cuando ves cómo muchos y muchas lo lograron solo con replantearse y pensar un par de cosas.

El 8 de Marzo se conmemora (porque de festejo no tiene nada) el día Internacional de la Mujer. Lo que la mayoría de la gente no sabe, y tal vez sea por esto que ponen de moda regalos, festejos y descuentos por este día, es que el 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero.

Fue en la fábrica Cotton de Nueva York donde murieron aproximadamente 130 mujeres durante un incendio, luego de que se declararan en huelga con permanencia en el lugar de trabajo. El motivo de su reclamo fue por la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 8 horas, un salario igual al de los hombres porque ejercían las mismas actividades, y la mejora de las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de aquella fábrica ordenó cerrar las puertas del inmueble para que las mujeres desistieran de su idea, y abandonaran el lugar. Pero su intención fue más allá; no logró lo que quería y ocasionó la muerte de las obreras que se encontraban en el interior del lugar. Así, en 1977 la Asamblea General de la ONU, proclamó oficialmente el 8 de marzo el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Cómo notarán es mucho mas que un día para regalarnos flores y chocolates insignificantes. Es un día para replantearse esquemas de vida normalizados para poder desnaturalizarlos. Es un día para recordar cómo y por qué estamos donde estamos. Para acordarnos de cuánto nos costó llegar a este punto actual que tanto le falta seguir subiendo. Y saber que solo lo conseguimos peleando. Es un día para pensar, para entender y recordar. Para luchar, para gritar, para seguir. El feminismo salva, cambia y enseña.

Nos salva de vivir con el ridículo machismo que a tantas y de tan chicas se nos impone. Nos cambia porque nos hace pensar, nos hace querernos. Nos enseña a dejar de ver a nuestras compañeras como enemigas, a que las relaciones que tenemos sean sanas, a disfrutar del amor en sí.

Dejamos de compararnos y de competir entre nosotras para unirnos. Para demostrar que la sororidad puede más que muchas cosas. Ahora me comparo conmigo misma, para ver qué más se puede mejorar en mí.

Conocí el amor libre, donde todos y todas pueden amar como les nazca. Que el amor florece en los interiores de la gente sin importar la maceta en la que se encuentre. Aparece la empatía, que ahora me suena tan básica y tan simple como qué hay que ponerse en el lugar del otro un rato y después opinar. Y si, también gracias al feminismo.

Deje de mirar mi propio ombligo con la cabeza gacha, y levanté la cabeza y mire a mis costados donde ahora eran miles las que me acompañaban y apoyaban. Y ahí estuve para ellas. Conocí la consciencia social. Me abrió los ojos. Y así me permitió pensar y repensar esquemas naturalizados para romperlos. Vi a la deconstruccion como una forma de vida nueva.

Los límites impuestos por la sociedad desaparecieron. Todos y todas somos libres desde que nacemos hasta nuestro último aliento, y no debemos pedir permiso por expresar lo que somos, lo que queremos ser, o lo que creemos. Mucho menos para pelear por el derecho de hacerlo. Los estereotipos reventaron. El rol de la mujer en la sociedad está cambiando. Y eso asusta. Les asusta el cambio y les asusta la lucha. Les asusta que cada vez seamos más.

Estamos resurgiendo, mejores y con más fuerza de la que se imaginan que tenemos, peleando por los derechos de todas, y con más ganas que nunca de demostrar lo que somos capaces. El 8 de Marzo nos unimos una vez más, para luchar, hombro con hombro, todas y todos los que compartimos esta ideología, con tantos deseos de que se esparza cada vez más.

El feminismo es amor, igualdad. Es libertad, es transgredir. Es luchar, abrazadas, y más importante, juntas. Abajo el patriarcado y arriba la lucha que va a vencer! Sororidad como arma y unión de las pibas por sobre todas las cosas. #NosotrasParamos #8M

 

Julia Bulos, egresada del Colegio Universitario Central 2017. Estudiante de la licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Cuyo. 

 

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Ciencias sociales, sentido crítico y acción política: una contribución del CUC a las reivindicaciones por los derechos de las mujeres http://cuc.uncuyo.edu.ar/ciencias-sociales-sentido-critico-y-accion-politica-una-contribucion-del-cuc-a-las-reivindicaciones-por-los-derechos-de-las-mujeres En conmemoración por el día de la mujer, la egresada María Eugenia González (2001), participó brindando su opinión al respecto. "El colegio brinda la posibilidad a los alumnos de construir una posición activa, no sólo en relación a la experiencia de aprendizaje, sino en lo referido a su participación social", dijo. Thu, 08 Mar 2018 08:00:25 -0300 http://cuc.uncuyo.edu.ar/ciencias-sociales-sentido-critico-y-accion-politica-una-contribucion-del-cuc-a-las-reivindicaciones-por-los-derechos-de-las-mujeres 2018-03-08 08:00:25 http://cuc.uncuyo.edu.ar/cache/foto-27-02-181_424_750_c.jpg EGRESADOS egresados59

Ciencias sociales, sentido crítico y acción política: una contribución del CUC a las reivindicaciones por los derechos de las mujeres

EGRESADOS

Por tercer año consecutivo, el Colegio Universitario Central convocó a ex estudiantes para conmemorar el día Internacional Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

A continuación compartimos un texto elaborado por la licenciada en Ciencia Política y Administración Pública María Eugenia González, que egresó en 2001 de nuestra institución. Una vez finalizada la lectura de la columna de opinión que sigue invitamos, además, a hacer clic aquí para acceder al texto elaborado por Julia Bulos, egresada 2016, en relación a esta fecha. 

Ciencias sociales, sentido crítico y acción política: una contribución del CUC a las reivindicaciones por los derechos de las mujeres

Este 8 de marzo en Argentina, no se vive una conmemoración más del “Día de la Mujer”. Va quedando atrás esa escena estereotipada, en la que los jefes (usualmente hombres) “celebraban” esta jornada, entregando a sus secretarias (usualmente mujeres) bombones, flores, o productos “de belleza”. Los tiempos han cambiado y continúan cambiando a un ritmo acelerado. Ya es posible escuchar con más frecuencia en las calles mendocinas (y no meramente en las organizaciones sociales o en el ámbito académico) que en el Día de la Mujer “no hay nada que festejar”.

Cada vez más el 8 de marzo es visto como una jornada para promover la toma de conciencia acerca de las distintas problemáticas sociales que nos afectan como mujeres.[1]

Actualmente, en sintonía con transformaciones que se producen en el plano internacional, nuestro país atraviesa un momento clave en las luchas por el reconocimiento de derechos que nos han sido históricamente cercenados. Hoy se cristalizan procesos sociales que vienen produciéndose hace décadas. Sus protagonistas -diversos colectivos y organizaciones sociales, representantes políticos, ciudadanos y ciudadanas-, se expresan en pos de la efectiva igualdad de género en distintos ámbitos de la sociedad.[2]

Dichas reivindicaciones, han conseguido en los últimos meses en Argentina una alta visibilidad en los medios masivos de comunicación. Además, y lo que es más importante en términos de transformación social, estos discursos han conseguido aceptación y legitimación entre distintos sectores de la población.

Estos reclamos han surgido desde la sociedad civil y también han alcanzado los núcleos más importantes de toma de decisiones de la esfera estatal. La relevancia de este último punto, reside en que las políticas que se formulen en los distintos organismos gubernamentales, son las que alcanzarán (y beneficiarán) a la mayor parte de la población. Si bien ha sido y es imprescindible el rol de diferentes actores sociales en la formulación de estas demandas, sólo la llegada de estos temas a la agenda de dirigentes políticos conllevará resultados concretos con impacto para la sociedad en general.

Ahora bien, quizás a los lectores adolescentes de este texto -más concretamente los actuales alumnos del Colegio Universitario Central (CUC)- algunas aclaraciones aquí formuladas les parezcan un tanto “obvias”.  A partir del ejemplo planteado en el primer párrafo, muchos jóvenes nacidos al calor de este último siglo, podrán plantear con cierta naturalidad: “ya existen muchísimas mujeres que son jefas y ocupan puestos de poder en empresas y organizaciones”; “regalar productos de belleza implica imponer estándares culturales que las mujeres no deben aceptar”; “se pretende agasajar a la mujer un día al año, cuando se la oprime todos los restantes”, etc.

Empero, para aquellos de mayor edad -como la autora de este texto- esos cuestionamientos al mencionado ejemplo y a otros datos de la realidad, no han resultado para nada “obvios”. Somos conscientes que este tipo de situaciones se están modificando, pero también sabemos que esos cambios han significado el fruto de luchas de larga data.

En esos procesos de conquistas en torno a la igualdad de género, ha resultado fundamental desnaturalizar el sentido común. Se tornó urgente quitar el velo a situaciones que se venían presentando como “normales”, simplemente porque “siempre fueron así”. En esta tarea, han resultado fundamentales los aportes de investigaciones y teorizaciones, elaboradas desde las Ciencias Sociales en general y desde los estudios de género en particular.

Y es en este punto dónde me voy a detener. Quisiera mostrar a la comunidad del CUC la relevancia de la enseñanza allí impartida. La calidad de la formación que ofrece la institución, no sólo reside en la amplia gama de contenidos curriculares que allí se difunden. El principal aporte que recuerdo del colegio, es que, sus docentes –y en mi caso particular, aquellos con los que me formé inicialmente en Ciencias Sociales- nos enseñaron a pensar, a interrogarnos, a cuestionar la realidad, esa que se nos aparecía como un objeto “dado”, de una vez y para siempre, y que por tanto se mostraba como imposible de ser modificada.

El CUC promueve el sentido crítico, allí tienen lugar nuevas formas de enseñar y de evaluar, que interpelan a los estudiantes de formas novedosas. El colegio brinda la posibilidad a los alumnos de construir una posición activa, no sólo en relación a la experiencia de aprendizaje, sino en lo referido a su participación social. Con esto último me refiero al importante fomento que se realiza a la organización colectiva de los jóvenes, por medio de Tribus, su centro de estudiantes.

Los adolescentes se posicionan como protagonistas de cambios políticos al desempeñarse inicialmente como candidatos en las listas que disputan la dirección del centro de estudiantes y posteriormente en los cargos de gestión en diversas áreas. Esta experiencia les permite palpar los resultados concretos que generan las acciones en conjunto. Bajo esta impronta, el CUC colabora entonces con la formación de esos jóvenes que serán los encargados de generar acciones en torno a las luchas por los derechos de las mujeres, como también en lo referido a otras reivindicaciones que tienen lugar en la sociedad.

Hace poco y viviendo lejos de Mendoza, leí en el titular de una nota del principal diario de esa ciudad: “Mujeres conducirán las Tribus del CUC”.[3] La noticia me llenó de nostalgia (no sólo sentí la distancia que me separaba con el colegio en kilómetros, sino también en años), me colmó de felicidad y me enorgulleció doblemente. Por un lado, las mujeres estábamos desempeñando roles sociales hasta ahora reservados principalmente a los varones. Por otro lado, el CUC se convertía en sede y ejemplo de esas transformaciones en la ciudad de Mendoza. Destaco así, los valiosos aportes que realiza el Colegio en torno a la construcción de un sentido crítico y a la promoción de la acción política, que en consecuencia impactan sobre las luchas por las reivindicaciones de nuestros derechos como mujeres.

Quiero finalizar, subrayando entonces la necesidad de continuar trabajando, desde el Colegio y desde otros ámbitos de la sociedad, por la desnaturalización de las presiones culturales que operan sobre nosotras, en torno a los roles que supuestamente debemos cumplir en cualquier sociedad. En las luchas por modificar esas imposiciones, se juega nada más ni nada menos, que el reconocimiento a nuestra libertad. Históricamente se nos ha reservado a las mujeres posiciones sociales que han resultado a todas luces injustas. Con las ciencias sociales, el sentido crítico y la acción política como herramientas, podemos cuestionar y transformar esos lugares que nos han sido tradicionalmente asignados.

No resulta una obviedad sostener que las mujeres podemos decidir los rumbos de nuestras vidas de acuerdo a nuestros deseos y preferencias. Es necesario afirmar estas proclamas y continuar promoviendo estas consignas. Ya no vamos a sostener más lugares que nos han sido asignados injustamente. Ya no queremos ser más, aquellas que estábamos obligadas a ser.

 

María Eugenia González egresó del CUC en el año 2001. Es Licenciada en Ciencia Política y Administración Pública (UNCuyo), Magíster en Psicoanálisis (Universidad del Aconcagua) y es Becaria Postdoctoral en Psicología en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Es autora de la Tesis Doctoral en Psicología: “El Psicoanálisis en la Universidad argentina: un estudio del currículum en Psicología (2000-2012)” (UNCórdoba).

 

[1] Para profundizar sobre el sentido que reviste la conmemoración del “Día de la Mujer”, remito al lector a la nota publicada por la Dra. Valeria Hasan. Ver: http://cuc.uncuyo.edu.ar/sirve-para-hacer-un-balance-de-los-derechos-conquistados-y-de-lo-que-nos-resta.

[2] Estas demandas sociales son formuladas por agentes del movimiento denominado “feminista”, de acuerdo a lo teorizado por investigadores que abordan la temática. La visibilidad adquirida recientemente de estas demandas, ha contribuido asimismo a aclarar confusiones en relación a tal concepto.

[3] Ver: http://www.losandes.com.ar/article/mujeres-conduciran-las-tribus-del-cuc. Si bien aquí destaco este hecho a modo ilustrativo, en años anteriores en diversas oportunidades el CUC ya contó con caciques mujeres.

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La mejor novela del año es de una egresada del CUC http://cuc.uncuyo.edu.ar/la-mejor-novela-del-ano-es-de-una-egresada-del-cuc La periodista y prestigiosa escritora mendocina Mercedes Fernández se mostró muy emocionada ante Unidiversidad al ser premiada por la Sociedad Argentina de Escritores por su libro Grietas en el paraíso, reconocido como “la mejor novela del año”. Wed, 20 Dec 2017 13:13:11 -0300 http://cuc.uncuyo.edu.ar/la-mejor-novela-del-ano-es-de-una-egresada-del-cuc 2017-12-20 13:13:11 http://cuc.uncuyo.edu.ar/cache/mercedes_424_750_c.jpg EGRESADOS egresados59

La mejor novela del año es de una egresada del CUC

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La Sociedad Argentina de Escritores premió a la escritora y periodista mendocina Mercedes Fernández - egresada del Colegio Universitario Central- por su libro Grietas en el paraíso, reconocido como “la mejor novela del año” en el certamen nacional “Faja de Honor 2017”.

Luego de semejante reconocimiento, Unidiversidad dialogó con la periodista mendocina acerca de su reciente logro, sus perspectivas a futuro y el periodismo actual y mucho más.

La autora mendocina, que tiene una extensa carrera como periodista, contó a Unidiversidad que “este premio es un hermoso reconocimiento a lo que más me gusta hacer”, y continuó “seguramente esté entre los logros más importantes de mi carrera”.

Además, Mercedes Fernández explicó que “me siento feliz por haberle llegado a la gente que leyó el libro, más allá del premio en sí”.

Por otra parte, la autora mendocina, que está “a punto viajar a Buenos Aires para recibir el premio”, se mostró “muy feliz por todo esto que está pasando” y reconoció que “esta distinción me motiva mucho de cara al futuro”.

Mercedes Fernández cuenta con una larga carrera como periodista, guionista y especialista en gestión cultural y ya ha sido premiada anteriormente en dos oportunidades. Además fundó y dirigió un diario en Canadá.

Grietas del paraíso, la primera parte de una trilogía

La “mejor novela del año” es una entrega de 270 páginas, actualmente agotada y fue “uno de los textos más vendidos en Buenos Aires en 2016”.

Grietas en el paraíso es la primera de una trilogía narración de suspenso y misterio. Se basa principalmente en la lucha de los dos personajes principales en cuanto a la impunidad, la injusticia y el crimen. Habla de los inmigrantes que buscan en el Norte un futuro mejor, que finalmente no encontrarán.

La saga se completa con La Marca, actualmente en imprenta, y Muerte en North Park; siempre mezclando a Mendoza con Toronto.

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Para festejar sus 45 años de egresados visitaron el CUC http://cuc.uncuyo.edu.ar/para-festejar-sus-45-anos-de-egresados-visitaron-el-cuc Unos 25 ex alumnos de la promoción 1972 recordó su paso por el colegio. Fue un emotivo viaje al pasado. Mon, 04 Dec 2017 13:12:21 -0300 http://cuc.uncuyo.edu.ar/para-festejar-sus-45-anos-de-egresados-visitaron-el-cuc 2017-12-04 13:12:21 http://cuc.uncuyo.edu.ar/cache/20171201154211-1600x1200_424_750_c.jpg EGRESADOS egresados59

Para festejar sus 45 años de egresados visitaron el CUC

EGRESADOS

La promoción 1972 cumplió 45 años de egreso y para celebrarlo visitó las instalaciones del Colegio Universitario Central. Tal como recordaron, fue la primera camada que hizo los 6 años en el nuevo edificio -el actual- del CUC.

El recorrido de unos 20 ex alumnos - algunos provenientes de Salta y hasta de México- incluyó una visita a la biblioteca, el laboratorio, el salón de actos, la tradicional foto en el Búho y una "clase" simbólica a cargo del profesor Gustavo Blanc.

Durante su paso por el colegio, recordaron a los profesores Armando Gei, Irma Suárez y Pedro Rodriguez Varas. "El mejor profesor que tuvimos fue el de latín, Carranza", rememoraron mientras la mirada viajaba por los pasillos del CUC. "Llegó a tocar Víctor Heredia y organizamos el primer festival de la primavera", agregaron. 

Iris Palomares contó que volvió a ver a sus compañeros cuando cumplieron 25 años, tras salir del colegio. "Me acuerdo que volvimos a un curso y cuando llegué pensé que eran todos padres. ¡Después me di cuenta que eran mis compañeros!", señaló Iris. 

Por su parte, Liliana Riofrio dijo que vio muchos cambios en el colegio, que por ejemplo durante el cursado de su promoción el búho no estaba y que la biblioteca estaba en el subsuelo. "Tampoco estaba la parte donde ahora funciona sección alumnos", indicó Liliana. 

Antes de irse y tras cientos de fotos grupales prometieron, un poco en broma y un poco en serio, que para los 50 años harán un viaje todos juntos.  

 

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