En el marco del proyecto institucional Hablemos de lo que importa, se llevaron a cabo una serie de talleres destinados a estudiantes de 1º y 2º año de la Escuela de Comercio Martín Zapata y del Colegio Universitario Central.
Los encuentros abordaron temáticas vinculadas al uso de pantallas, redes sociales y convivencia, generando espacios de diálogo sobre situaciones que atraviesan la vida cotidiana de los adolescentes y promoviendo una mirada crítica y responsable sobre los desafíos que plantean los entornos digitales.
La propuesta tuvo una característica distintiva: fue pensada, diseñada y coordinada por estudiantes del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comercio Martín Zapata y por integrantes de Tribus del CUC, quienes asumieron un rol protagónico en la construcción de espacios de encuentro y reflexión entre pares.
A través de diversas dinámicas participativas, los talleres buscaron fortalecer la escucha, el respeto por las diferentes opiniones, el pensamiento crítico y la construcción de vínculos saludables, reconociendo a los jóvenes como actores fundamentales en la promoción de una convivencia responsable tanto en los espacios presenciales como en los digitales.
Esta experiencia contó con el acompañamiento de la Prof. Cecilia Palma y la Prof. Ana Laura Montilla, quienes colaboraron en el diseño y seguimiento de la propuesta, favoreciendo el protagonismo estudiantil y el desarrollo de iniciativas orientadas al bienestar de la comunidad educativa.
Especial agradecimiento
Queremos expresar un especial agradecimiento a los estudiantes del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comercio Martín Zapata y a los integrantes de Tribus del CUC por su compromiso, dedicación y responsabilidad. Su participación hizo posible la creación de espacios genuinos de diálogo entre pares, demostrando que los jóvenes tienen mucho para aportar en la construcción de una escuela más participativa, reflexiva y comprometida con los desafíos de su tiempo.
Celebramos el compromiso, la creatividad y la responsabilidad de todos quienes hicieron posible estos encuentros, convencidos de que la participación de los estudiantes fortalece la vida institucional y contribuye a construir escuelas más democráticas, inclusivas y comprometidas con los desafíos de nuestro tiempo.
Cuando los estudiantes encuentran espacios para participar, dialogar y construir junto a otros, la escuela se fortalece como comunidad y como lugar de aprendizaje compartido.